La propuesta obligaría a ciertos centros de distribución a contratar directamente a sus repartidores, reforzar la capacitación vial y asumir mayor responsabilidad por lo que sucede en las calles
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, respaldó públicamente la llamada Delivery Protection Act, una propuesta que busca transformar el modelo utilizado por Amazon y otras grandes compañías para realizar entregas de última milla en la ciudad.
El proyecto, identificado como Intro 518-2026, fue presentado por la concejal Tiffany Cabán. Su objetivo central es impedir que los operadores de determinados centros de distribución eviten responsabilidades laborales y de seguridad mediante empresas subcontratadas.
Aunque el respaldo del alcalde aumenta la presión política para aprobarlo, la medida todavía no es ley. Según el registro oficial del Concejo Municipal, el proyecto continúa en comité después de una audiencia celebrada el 9 de abril de 2026.
¿Qué cambiaría la propuesta?
Amazon utiliza en Nueva York una red de empresas conocidas como Delivery Service Partners, o DSP. Estas compañías contratan a los conductores que reparten paquetes en vehículos, bicicletas eléctricas y otros medios de transporte identificados con la marca Amazon.
En términos legales, muchos de esos repartidores trabajan para el subcontratista y no directamente para Amazon.
La propuesta exigiría que ciertos almacenes y centros de “última milla” obtengan una licencia del Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador. También obligaría al operador de cada instalación cubierta a contratar directamente a las personas que realizan los servicios principales de almacén y distribución.
Entre las disposiciones más importantes se encuentran:
- Una licencia para cada centro de última milla, con una tarifa anual de $500 y vigencia de dos años.
- La contratación directa de trabajadores de almacén y repartidores que laboren más de ocho horas durante un período de 30 días.
- La prohibición general de utilizar agencias de personal o subcontratistas para realizar esos trabajos esenciales.
- Preferencia de contratación para los trabajadores que actualmente están empleados por un subcontratista si el contrato termina como consecuencia de la nueva ley.
- Aviso de 30 días antes de un despido, salvo en casos de conducta grave.
- Un mínimo de seis horas de capacitación sobre derechos laborales, conducción defensiva, seguridad peatonal, ciclovías, estrés por calor y prevención de lesiones.
La obligación de contratación directa comenzaría aproximadamente un año después de que la legislación se convirtiera en ley. Algunos contratos existentes podrían recibir extensiones de hasta dos años.
El argumento de Mamdani y los sindicatos
Los defensores del proyecto sostienen que Amazon controla una parte importante de las rutas, cuotas, tecnología y estándares de entrega, pero traslada a los DSP la responsabilidad legal por los trabajadores y los accidentes.
El sindicato Teamsters afirma que este modelo permite que una corporación ejerza control sobre los repartidores sin asumir plenamente las obligaciones de un empleador. El sindicato también sostiene que la contratación directa facilitaría la organización laboral y la reclamación de derechos.
La administración de Mamdani ha vinculado el problema laboral con la seguridad vial. La propuesta incluye capacitación sobre cómo detenerse en vías congestionadas, respetar las ciclovías y proteger a peatones y demás conductores.
Un análisis citado durante el debate encontró aumentos en los accidentes alrededor de varios centros de distribución recientes. Sin embargo, ese dato debe interpretarse con cuidado: una asociación estadística no demuestra por sí sola que los almacenes hayan causado todos esos accidentes.
Amazon advierte sobre empleos y posibles aumentos de costos
Amazon se opone al proyecto. En su testimonio ante el Concejo Municipal, la empresa afirmó que trabaja con más de 40 DSP que emplean a unas 5,000 personas en Nueva York.
Según cifras proporcionadas por la propia compañía, esos conductores reciben un salario promedio cercano a $24 por hora. Amazon sostiene que eliminar el modelo de subcontratación pondría en peligro esas pequeñas empresas y podría obligarla a trasladar centros de distribución fuera de los cinco condados.
La empresa también asegura que utiliza más de 800 bicicletas eléctricas de carga en Manhattan y Brooklyn, reduciendo el número de camionetas necesarias para completar las entregas.
Organizaciones empresariales como Partnership for New York City advierten que el aumento de costos podría traducirse en entregas más caras. También señalan una posible consecuencia inesperada: si los almacenes se mudan fuera de la ciudad, los vehículos tendrían que recorrer mayores distancias, aumentando el tránsito y las emisiones.
¿Qué significa para taxistas y conductores de Nueva York?
El proyecto no modifica directamente las licencias de la TLC, las tarifas del taxi, los seguros ni las reglas aplicables a conductores de taxi y vehículos de aplicaciones.
Su impacto para el sector sería principalmente indirecto.
Si la regulación consigue reducir las rutas excesivamente agresivas, el estacionamiento peligroso y las paradas dentro de ciclovías, podría mejorar la seguridad y circulación en calles compartidas por taxis, repartidores, ciclistas y peatones.
Pero si Amazon responde trasladando operaciones fuera de la ciudad, podrían aumentar los recorridos de camionetas desde suburbios y zonas industriales externas. Eso significaría más millas recorridas, mayor congestión en los accesos y posiblemente más presión sobre las calles donde trabajan los taxistas.
También queda por ver qué ocurriría con las bicicletas eléctricas de carga. Estas pueden sustituir camionetas y reducir emisiones, pero necesitan reglas claras sobre dimensiones, circulación, estacionamiento y uso de ciclovías.
Una disputa sobre quién debe asumir la responsabilidad
El debate no se limita a Amazon. La pregunta de fondo es quién debe responder cuando una gran compañía controla la operación, pero otra empresa figura como empleadora de los trabajadores.
La propuesta de Cabán y Mamdani intenta trasladar esa responsabilidad hacia el operador principal. Amazon responde que el cambio podría destruir pequeñas empresas, eliminar empleos y encarecer las entregas.
Ambas posibilidades merecen atención. La subcontratación puede ocultar responsabilidades reales, pero una transición mal diseñada también podría perjudicar a los mismos trabajadores que la legislación pretende proteger.
Por ahora, no existe un cambio inmediato para consumidores, repartidores o taxistas. El proyecto debe avanzar en el Concejo, someterse a votación y recibir la firma del alcalde antes de convertirse en ley.
Lo que sí está claro es que Nueva York se prepara para una batalla importante sobre el futuro de las entregas, la seguridad vial y el poder de las grandes corporaciones en las calles de la ciudad.






